La importancia de cuidar la salud mental en la adolescencia

La adolescencia es una etapa de cambios, descubrimientos y construcción de identidad. En su escrito, Alba Hernández reflexiona sobre la importancia de cuidar la salud mental de los jóvenes, especialmente frente a los retos de la era digital, y destaca el valor del acompañamiento, el amor propio y los entornos seguros.

La salud mental siempre ha sido importante, tanto en la niñez como en la adolescencia y en la adultez. Sin embargo, la adolescencia puede ser una etapa especialmente compleja, ya que los jóvenes se encuentran en el proceso de dejar de ser niños para convertirse en adultos.

Durante esta etapa se profundiza en la construcción de la personalidad y de la propia identidad. Al encontrarse en este proceso, los adolescentes pueden ser más vulnerables y propensos a adoptar modas o tendencias poco saludables con el propósito de sentirse identificados y aceptados. Esta vulnerabilidad está relacionada, entre otros factores, con los cambios neuronales y hormonales propios de esta etapa, que pueden intensificar la sensibilidad frente a lo que sucede a su alrededor.

Es también un momento en el que comienzan a tomar mayor iniciativa en el camino hacia la independencia y surge con más fuerza la necesidad y la inquietud de descubrir quiénes son.

Por estos motivos, es importante fomentar el cuidado de la salud mental durante la adolescencia, para que los jóvenes puedan vivir un proceso de autodescubrimiento sano y seguro. Actualmente nos encontramos en una era digital, en la que la vida de las personas, especialmente la de los adolescentes, está estrechamente vinculada a las pantallas.

Plataformas como TikTok e Instagram pueden exponer constantemente a los jóvenes a ideales difíciles de alcanzar, como las llamadas “vidas perfectas” o los “cuerpos perfectos”. Incluso pueden encontrarse con retos que pongan en riesgo su integridad con el objetivo de obtener popularidad y sentirse aceptados. La exposición constante a este tipo de contenidos puede favorecer la comparación excesiva y afectar negativamente su autoestima.

Ante estas situaciones, algunos jóvenes pueden desarrollar dificultades relacionadas con su identidad, conductas alimentarias poco saludables o incluso problemas de consumo, en su búsqueda por encajar o mantenerse al día con determinadas tendencias, aun cuando estas puedan perjudicar su bienestar.

Por todo esto, es fundamental proteger y acompañar a los adolescentes, fomentar el amor propio y brindarles entornos seguros en los que puedan aprender sobre límites, tomar decisiones responsables y desarrollar el criterio necesario para actuar de manera adecuada, incluso ante situaciones difíciles.

Cuidar la salud mental no solo contribuye a prevenir consecuencias negativas a corto y largo plazo; también permite que los jóvenes se autodescubran de una manera sana y segura, construyendo las bases emocionales que les ayudarán a afrontar las distintas etapas de su vida.

Por Alba Hernández

Estudiante de 2º año de bachillerato