“Me detengo, observo la naturaleza y siento”. Conectando conmigo mismo
En medio del ritmo acelerado de la vida cotidiana, hacer una pausa para detenernos, observar y sentir puede ayudarnos a reconectar con nosotros mismos y con nuestro bienestar. Esta nos invita a redescubrir en la naturaleza un espacio para la calma, la conciencia y la conexión interior.

Usualmente vamos día con día, corriendo, pensando en todo lo que hay por resolver en el día, ordenando en la mente las prioridades, lo urgente, tratando de optimizar los movimientos en el día. Midiendo toda acción con el tiempo, coordinándolo con el tráfico, y con cada variable que se presenta. Convirtiendo el día en una sumatoria de acciones siendo medidas por el tiempo.
Ante la rutina diaria y la constante actividad contra el tiempo, podemos preguntarnos para reflexionar.
¿Dedico tiempo para una actividad que promueva la salud mental para mí y mi familia?
¿Qué podemos hacer en un día lleno de actividad, compromisos y responsabilidades?
El Ser Humano se encuentra interrelacionado con la naturaleza, recibiendo de ella cada insumo para vivir. Oxígeno, alimento, agua, minerales, materia prima. Dependemos de la madre tierra y sus elementos para nuestra existencia. El equilibrio de la naturaleza es inminente.
¿Puede la madre tierra proporcionarme salud mental? Y la respuesta es sí.
La naturaleza equilibra, calma el sistema nervioso, reduce el estrés, fomenta la claridad emocional, mejora el descanso nocturno, genera calma, disminuye la ansiedad.
¿Cuánto tiempo dedico para conectarme con la naturaleza? ¿Qué siento cuando me rodeo de ella? ¿Qué siento cuando observo o admiro con mis sentidos una flor, un amanecer, un atardecer, un colibrí, el sonido de un río, una fuente o la lluvia?
El grounding (Alexander Lowen psiquiatra estadounidense) es la capacidad de sostenerse en las propias piernas, sentir el cuerpo y mantener un contacto firme con la realidad. El entorno natural aporta estímulos sensoriales concretos (temperatura, textura, sonido) que son precisamente el tipo de anclajes que se usan en las técnicas de estabilización sensorial derivadas del trabajo de Lowen.
Earthing es la práctica de caminar descalzo para intercambiar electrones con la tierra. consiste en conectar el cuerpo con la superficie de la tierra, sea grama, tierra, arena, el tronco de un árbol.
El entrar en contacto con uno mismo, detenerse y silenciar el cuerpo y la mente conlleva a iniciar un proceso de conciencia corporal que conlleva a la persona a situarse, conectarse, interiorizar y meditar sobre sí mismo conllevando a la reflexión o meditación para responder o solucionar lo que perturba o preocupa. O simplemente relajar.
Tras el ritmo acelerado de la vida presente actualmente, con una comunicación que llega de forma inmediata, a toda hora, cualquier día de la semana, acelerando y acortando el tiempo para resolver, crear, responder. Viviendo un momento donde las respuestas las deseamos instantáneas, así como el cumplimiento de nuestros deseos. En donde la prioridad es expresar, responder, imágenes para compartir por medio de las redes sociales, tener contenido para expresar, actividades para capturar en fotos y compartir. En esa actividad que prioriza la externalización se olvida y minimiza el ser interior, la reflexión, el valor de lo esencial y lo vital.
Inmersos en esa rutina y la lista de actividades a realizar teniendo un día contra reloj, podemos brindarnos un espacio para detenerse, observar y sentir, que conlleve a la conexión con la naturaleza, la madre tierra, que está presente en todo momento siendo parte de nosotros para existir. Darnos la oportunidad de caminar entre árboles, asistir a un parque ecológico, tener la oportunidad de acostarse sobre la grama o tierra viendo la inmensidad del cielo. Tomarse el tiempo de observar las estrellas, abrazar un árbol.
Detenerse y ver la inmensidad del cielo, las nubes, ver los colores del amanecer o atardecer; apreciar las flores de los árboles, los arbustos, las rosas; los sonidos de las aves, la presencia de abejas. Observar detalladamente las hojas de los árboles, observar un camino de hormigas hacia dónde se dirige.
Cada detalle de/en la naturaleza es parte del Ser Humano, que me proporciona tranquilidad, serenidad, autorregulación, calma y más.
La madre tierra le proporciona al Ser Humano lo esencial para vivir, cada elemento es valioso y único, tenemos el privilegio de vivirlo y compartirlo. ¿Te animas a experimentarlo?
Por: Gabriela Rivas
Psicóloga del Departamento de Orientación
